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Tres enemigos para la dieta . Boris Chámas con su libro "El poder del alimento".

Boris Chámas con su libro "El poder del alimento".

Entrevista

Tres enemigos para la dieta

El libro del experto Boris Chamás señala que el azúcar, la leche y el trigo son más nocivos de lo que parecen. ¿Por qué?

La historia de vida de Boris Chamas es uno de los mejores ejemplos del título de su libro: “El poder del alimento”. De niño sufría de problemas médicos todo el tiempo. Tenía afectaciones respiratorias y el dolor era tan fuerte que tenían que aplicarle penicilina casi todas las semanas. Cuando creció la situación no mejoró. Chamas se convirtió en un reconocido ingeniero industrial y fue nombrado director financiero de una farmacéutica.

Pero el malestar no lo dejaba ser feliz en el trabajo. Vivía mareado, sin energía y con enfermedades respiratorias recurrentes. Cargaba todos los días un pastillero con opciones para cada mal: para la acidez, para el reflujo, para la gripa. “Era un drogadicto”, dice en chiste. Un día un amigo lo invitó a un médico alternativo quien le dijo que lo único que tenía que hacer era cambiar la dieta. Chamas lo hizo y se mejoró. Desde ahí comenzó a estudiar sobre alimentación saludable y hoy es una de las autoridades nacionales en ese tema.

Chamas acaba de publicar el libro “El poder del alimento”, un compendio que recoge con datos científicos y estadísticos los principales problemas de la nutrición en el mundo moderno. La principal recomendación que el autor les da a sus lectores es que primen en su dieta los alimentos crudos. Chamas considera que la mitad de la dieta debería ser de alimentos no procesados como ensaladas y frutas, y agrega que en el caso de las personas enfermas esta debería aumentar a un 70 por ciento. El autor demuestra con estudios científicos como la buena alimentación logra mejorías increíbles en quienes sufren de graves enfermedades, como el cáncer, aun mucho más que las quimioterapias.

Los alimentos crudos son claves pues según Chamas “de 1.6 millones de especies de animales conocidas sobre la tierra somos la única que cocina el alimento”. Según el experto las plantas en estado vivo están cargadas de vitaminas, antioxidantes, minerales, enzimas y otros nutrientes vitales que se pierden al cocinarlas. La vitamina C se pierde en un 75 por ciento, la B un 50 por ciento y la A un 35.

Al preguntarle  a Boris Chamás cuáles eran los tres tipos de alimentos que podrían considerarse los enemigos de una buena nutrición. Esta es su lista negra.

  • 1. El azúcar: la vida diaria está llena de premios dulces. A los niños les dicen que si se portan bien les compran un helado y casi no hay persona en el país que no celebre con un postre. Sin embargo, el azúcar es todo menos un alimento feliz. En los países de América, las personas comen en promedio 30 cucharaditas diarias. El azúcar blanco es producido mediante múltiples procesos químicos a partir de la caña pero luego de este más del 90 por ciento de la planta ha desaparecido. “El producto final es desnaturalizado, lleno de calorías vacías y sin valor nutricional”, dice el autor. El exceso de azúcar obliga al páncreas y a las glándulas suprarrenales produciendo enfermedades como la diabetes y tiene otras consecuencias como inhibir el sistema inmunológico, producir más adrenalina y se roba las reservas de vitaminas y minerales del cuerpo. Para Chamás lo más grave es la acidificación del cuerpo que produce su consumo. En los medios ácidos crecen los virus y las enfermedades degenerativas.

  • 2. La leche: Chamás lo define como el alimento más sobrevalorado de esta era. Se cree que es un alimento muy nutritivo, pero estudios científicos han demostrado que también puede enfermar. El autor explica que “los humanos somos la única especie del planeta que bebe leche después del destete, y peor aún de una especie diferente a la suya”. Para los bebés es un alimento excelente. Un ternero duplica su peso en los primeros dos meses de vida solamente tomando leche, pero luego nunca vuelven a consumirla. Un estudio de las universidades Oxford, Cornell y China determinó que “la proteína de la leche de vaca es un excepcionalmente potente promotor de cáncer”.  La leche no le cae mal a todo el mundo, pero si a una gran mayoría. Son intolerantes a la lactosa cerca del 95 por ciento de los asiáticos, 74 por ciento de los norteamericanos, 53 por ciento de los mexicanos y 15 por ciento de los caucásicos.

  • 3. El trigo: Los problemas asociados a esta planta no están en la naturaleza, sino en el proceso químico e industrial que lo trasforman en la mayoría de comida que se encuentra en los supermercados en forma de panes, tortas y harinas refinadas. Los productos con base en harina de trigo pueden deteriorar el sistema digestivo, además de deshidratar y acidificar el cuerpo. Tienen un inconveniente adicional: el gluten. Muchas personas alrededor del mundo son intolerantes a esta sustancia, aunque a pocos se les llega a detectar esta enfermedad conocida como celiaca. Esta intolerancia causa un sinnúmero de síntomas como vómitos, diarreas, falta de apetito e irritabilidad. 

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